SpaceX ha tenido algunas semanas controvertidas entre tantas explosiones de prototipos de cohetes. Pero en realidad otras áreas del negocio van bastante bien, como Starlink.

Esta compañía anexa se dedicaría, en teoría, a vender servicios de conexión a internet satelital en aquellos puntos remotos donde simplemente es imposible conseguir una velocidad decente de navegación.

SpaceX lo hace de nuevo: logra aterrizar su cohete Starship en prueba y luego explota

SpaceX lo hace de nuevo: logra aterrizar su cohete Starship en prueba y luego explota

SpaceX recupera las tradiciones de los buenos viejos tiempos: hace una nueva prueba de despegue con un cohete Starship. Todo sale bien pero al final explota.

Las primeras pruebas de estas redes han sido alentadoras y prometen bastante. Por lo que al parecer ahora Elon Musk quiere expandir el rango de su cobertura para ofrecer el servicio hasta a coches.

Starlink en todas partes

Resulta que SpaceX ha solicitado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) la autorización de operación de sus equipos allá arriba para extender el servicio de Internet de banda ancha satelital Starlink  a aeronaves, barcos y vehículos en movimiento.

En un principio se creía que el permiso era únicamente para que la empresa fuera proveedor exclusivo de conexión para los coches Tesla, pero el propio Elon Musk aclaró en Twitter que ese no era el caso:

Hoy en día Starlink compone su red tanto de satélites como antenas fijas en puntos estratégicos. Por lo que la solicitud tramitada ante la FCC tiene sentido.

En el documento presentado ante la FCC, se marca la intención de expandir la disponibilidad de Starlink para vehículos en movimiento a lo largo de todo Estados Unidos, además de las embarcaciones y aviones.

Lo que nos habla claramente sobre el rango de ambición de la compañía. Aunque por el estado actual de su red puede que se trate de una meta a mediano o largo plazo.