“La marihuana y el jengibre curan el cáncer”, o “las vacunas son peligrosas”. Estas aseveraciones son erróneas. Son solo dos de las cientos de teorías falsas que circulan en redes sociales.

A menudo vemos cómo figuras reconocidas como el artista español Miguel Bosé atacan el uso de las vacunas contra el coronavirus. Estos son lastres tremendos en la lucha frente a la enfermedad.

Un estudio realizado con 1.020 norteamericanos demostró que las personas que practican la homeopatía creen también en otras teorías falsas y conspiratorias.

La Escuela de Medicina de Colorado estuvo a cargo del experimento social, publicando los resultados en la revista Health Psychology.

 

El estudio de las teorías falsas

¿En qué consistió? Los investigadores mostraron 24 publicaciones en Facebook y Twitter a 1.020 estadounidenses de entre 40 y 80 años.

Twitter

Estos debían identificar publicaciones correctas y falsificadas sobre temas médicos. Hubo tres corrientes falsas:

  • El uso de levadura roja para reducir el colesterol.
  • La utilización de la marihuana y el jengibre para la cura del cáncer.
  • Además, la peligrosidad de las vacunas contra el VPH.

Cuando la persona consideró cierta la publicación científicamente falsa, se le preguntó mayores detalles sobre su vida. Muchos manifestaron creer en la homeopatía y el uso de medicinas alternativas.

“Las personas susceptibles a la desinformación tendían a ser susceptibles sobre los tres tipos que mostramos”, apuntó la doctora Laura Scherer, autora principal del estudio.

 

¿Qué es la homeopatía?

La homeopatía es una pseudociencia que sostiene que una sustancia que causa los síntomas de una enfermedad en personas sanas curará lo similar en personas enfermas. Se basa en la Ley de Similitud o de los Semejantes.

Muchas personas desechan el uso de métodos de curación científicamente comprobados, apelando al uso de la homeopatía.

Homeopatía

“Identificar quién es más susceptible a la desinformación podría dar una visión considerable de cómo se propaga dicha información, y proporcionarnos nuevas vías de intervención”, apuntó.

Según Scherer, “la información inexacta es un obstáculo para una buena atención médica. Puede disuadir a las personas de tomar medidas preventivas para evitar enfermedades”.

La finalidad de la intervención es “hacer que no tengan duda de buscar atención médica cuando se enfermen”.