Hay polémica en una región de los Estados Unidos por una investigación que busca una sustancia en unas gigantescas serpientes, que sería capaz de potenciar las vacunas contra el coronavirus. Los científicos dicen que ya se ha usado anteriormente en antídotos y les gustaría que se intente nuevamente. Por ahora su propuesta de estudio avanza. Sin embargo, no ha habido autorización de las autoridades.

La sustancia se encuentra en las serpientes conocidas como pitón de birmana. Y los científicos la buscan para extraer de ellas un elemento llamado escualeno. Sin tener todavía pruebas, dicen que si se combina con las vacunas que existen, se potencia la respuesta inmune.

Reseña Daily Mail que los científicos que avanzan esta propuesta son Dustin Crum y Daryl Thompson. Uno es investigador y el otro es empresario de Global Research and Discovery Group de Winter Haven. Detallan que el escualeno es similar al aceite que se extrae, con fines comerciales, de los pescados, específicamente del hígado de los tiburones.

Por supuesto que esta última práctica mencionada está muy discutida. Especialmente reciben una fuerte crítica por parte de los activistas que protegen los derecho de los animales. Sin embargo, podría haber una esperanza sobre los pitones de birmana.

En concreto, explican que esta especie presente en los Everglades de Florida, causa estragos en el ecosistema. Por lo tanto, buscan eliminar la criatura de esta región. Entonces, en caso de que se compruebe su mejora en las vacunas contra el coronavirus, su eliminación tendría una razón mucho más funcional.

Vacuna COVID

Las vacunas contra el coronavirus

En palabras de los representantes de la Organización Mundial de la Salud, las vacunas son fabricadas con elementos químicos. Es decir, no hay presencia de sustancias que provengan de humanos o animales. Por lo que hay seguridad de que el escualeno, no está presente en los antídotos aprobados hasta ahora.

Explican esto debido a que el escualeno sí está presente en las vacunas contra un tipo de influenza, de 1997. Por lo tanto, eso hace que crezca el interés por probar la sustancia.

Dicen que de una serpiente de más de 3 metros podrían sacar escualeno para 3.500 dosis, aproximadamente.